Repsol mantiene su descuento extra de 10 céntimos por litro usando Waylet o Solred

30 Jun

En un contexto de tensión en las cotizaciones internacionales de la gasolina y el gasóleo, la principal variable en el precio de los combustibles junto con los impuestos, Repsol ha decidido mantener los descuentos en sus más de 3.300 estaciones de servicio en España.

Así, a partir del 1 de julio y durante todo el verano, en el que se concentra un gran número de desplazamientos, los clientes particulares que usen la aplicación gratuita Waylet continuarán beneficiándose de un descuento mínimo de 10 céntimos de euro por litro, que se suma a la bonificación de 20 céntimos ofrecida por el Estado. Con ello, la rebaja del precio total en las estaciones de servicio de Repsol alcanza los 30 céntimos de euro por litro de combustible, al que se suman otros habituales. Asimismo, los clientes que no utilicen Waylet en la red de estaciones Repsol sumarán 5 céntimos de descuento a la bonificación estatal de 20 céntimos, obteniendo un ahorro total de 25 céntimos de euro por litro.

Para el colectivo del transporte, Repsol mantiene durante todo el verano su descuento mínimo de 10 céntimos de euro por litro a los profesionales que cuenten con la tarjeta Solred, a los que también hay que sumar los 20 céntimos de bonificación ofrecidos por el Estado, por lo que el descuento mínimo será de 30 céntimos de euro por litro. La oferta es compatible con otras que ya reciben habitualmente los transportistas y autónomos a través de esta tarjeta.

Asimismo, aquellos transportistas y profesionales que no utilicen la tarjeta Solred obtienen igualmente una rebaja adicional, en este caso de 5 céntimos de euro por litro de combustible, que junto a la bonificación estatal ascenderá a 25 céntimos en total también a partir del 1 de julio.

Los descuentos adicionales a la bonificación estatal reducen casi a cero los beneficios de la compañía en el negocio de estaciones de servicio

Los descuentos adicionales a la bonificación estatal de 20 céntimos de euro por litro, de la que la Administración aporta 15 céntimos, se están aplicando a costa de los márgenes comerciales de la compañía, la cual ha visto reducido prácticamente a cero su resultado del negocio de estaciones de servicio de Repsol en España tanto en abril como en mayo, los dos primeros meses completos de puesta en marcha de estas medidas de apoyo a los clientes en un entorno internacional excepcional. Además, estos descuentos añadidos se aplican en un contexto de aumento de los costes en general y de mantenimiento de la carga fiscal sobre la gasolina y el gasóleo.

La propia presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), Cani Fernández, reconoció públicamente el pasado viernes que “Los márgenes se han contenido y han disminuido sensiblemente en muchas estaciones de servicio”, asegurando al mismo tiempo que el organismo regulador sigue “muy de cerca” la evolución de los márgenes y que no se ha detectado en general un “efecto de absorción” de estos descuentos.

Repsol fue el primer operador que estableció voluntariamente descuentos en los carburantes, tanto a particulares como a transportistas, adicionales a otros habituales que ya vienen disfrutando sus clientes desde hace años, pero también adicionales a la bonificación estatal desde el 1 de abril.

Sólo en el periodo comprendido entre el 16 de marzo y el 30 de junio, Repsol cifra en 150 millones de euros el ahorro total ofrecido a sus clientes a razón de los 10 ó 5 céntimos de euro por litro de descuento que, sumados a los habituales, alcanzan los 215 millones de euros. Este esfuerzo ha sido asumido íntegramente por la compañía y no incluye la bonificación estatal de 20 céntimos de euro por litro.

La cotización internacional de los productos petrolíferos, menor refino en Europa y el desajuste entre oferta y demanda, encarecen los carburantes

El abastecimiento y refino de petróleo, así como el suministro de combustibles a los clientes, atraviesan en Europa un momento complicado. Al impacto sobre los precios derivado de la subida del dólar frente al euro y del aumento de las cotizaciones en los mercados internacionales de crudo, gasolinas y gasóleos, se suma el efecto de la guerra en Ucrania con el veto parcial a la importación de materias primas y productos acabados procedentes de Rusia, especialmente el gasóleo, y de la reducida capacidad de refino existente en el continente.

En la última década han cerrado 24 refinerías en la Unión Europea, que representaban más del 10% de la capacidad de refino del continente, debido principalmente a un entorno de escasa rentabilidad e incertidumbre regulatoria. Por el contrario, el consumo de gasolina, gasóleo y queroseno ha aumentado el 1,3% en el mismo período.

Este desajuste entre la oferta y la demanda ha provocado un encarecimiento de los precios de referencia mundiales, basados en cotizaciones internacionales que se rigen por dinámicas globales que van más allá del propio incremento del coste de la materia prima, el crudo.

La importancia del mercado de refino

En España, cualquier operador puede comprar y vender gasolina y gasóleo en el mercado internacional. En este contexto, una compañía como Repsol, por ejemplo, exporta gasolina a Estados Unidos y gasóleo a Francia una vez cubierta la demanda nacional.

Producir los combustibles en España evita la incertidumbre actual de encontrar carburantes para importaciones alternativas a las rusas, que sí sufren otros países europeos. Por este motivo, si no existiese actividad de refino en España, los precios de los combustibles serían iguales o superiores. Además, la ausencia de un sistema de refino nacional tendría efectos muy negativos en la balanza comercial y el empleo industrial del país, del que dependen directamente unas 200.000 familias en la actualidad.

Esta actividad industrial, considerada esencial para la economía española, se ha mantenido en un entorno de márgenes bajos o incluso negativos, como durante los peores meses de la pandemia por coronavirus. Durante los ejercicios 2020 y 2021, las compañías españolas de refino del grupo Repsol obtuvieron unas pérdidas de explotación de 857 millones de euros.

Como principal operador de refino de España, Repsol ha invertido desde 2008 aproximadamente 1.000 millones de euros al año en sus instalaciones para mantener su competitividad, incrementar su eficiencia y añadir nuevas unidades de combustibles renovables, como los biocombustibles avanzados que se empezarán a producir en su refinería de Cartagena el próximo año.

Repsol mantiene su descuento extra de 10 céntimos por litro usando Waylet o Solred

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